Sociedad: "sucesos"

La masía de <> de la Muga (Girona), hacía dos años que tenía la función de centro correccional para menores de entre 14 y 17 años. Todos de origen suizo y conflictivos. Los padres pagaban más de 4.000 euros al mes, sin embargo en la masía no había agua ni luz. En las casas vivían cinco chicos con supuestos problemas de conducta que eran encerrados en jaulas de jabalíes. Por el contrario, el ayuntamiento no tenía conocimientos de que fuera utilizado como un lugar de acogida.

Los mozos de escuadra detuvieron el pasado viernes a los tres ocupantes de la masía, Lorena Elizabeth B., de 30 años y de nacionalidad italiana, su pareja, Armin Markus, de 44 y de nacionalidad suiza, y el francés Raymond N., de 60. Según la Policía autonómica, reconocieron haber encerrado a los menores en jaulas para animales y si se portaban mal les dejaban sin comer, aunque negaron haberles pegado.

Uno de los menores logró escaparse, lo que hizo que la policía investigara. El menor explicó dónde vivía y su precaria situación; contaba que les encerraban en jaulas de jabalíes y que su alimentación se basaba en leche y cereales si se portaban mal. Los mozos de escuadra se trasladaron a la masía donde pudieron corroborar la versión del chico, que fue trasladado a un centro sanitario en el cual el médico indicó que tenía moratones y erosiones por el cuerpo.

A pesar de que los tres encargados de estas instalaciones han quedado en libertad con cargos, la Policía ha asegurado que seguirá investigando y que controlará la masía para que no se vuelva a producir una situación de este tipo.

Viridiana Sicart Díez