Todo un personaje
Deportes: "Boxeo"
Cantante y empresario, pero sobre todo, boxeador con casta de campeón. Oscar de la Hoya parecía estar retirado de los cuadriláteros y aparentemente no se arrepentía de ver las peleas desde “ringside” o un cómodo palco de lujo. Su empresa, Golden Boy Promotions, goza de buena salud y poco a poco se va posicionando como una de las más grandes de Estados Unidos. Quizá aún no con la fuerza de Top Rank o King Promotions, pero su visión empresarial se ha visto recompensada con grandes funciones.
Pero la sangre llama y pudo más el deseo de sentir la adrenalina de transitar por el pasillo rumbo al cuadrilátero. Por ello, el próximo sábado retomará su faceta como pugilista e irá en busca de la victoria . Podría ser una de las últimas e incluso la última vez que se enfunde unos guantes el mexicano. Sobre todo si es derrotado por el nicaragüense Ricardo Mayorga, con quien se ha enfrentado verbalmente en los últimos días. Oscar parece estar acostumbrado a que lo insulten y por tal motivo no se engancha.
Pudo ser ídolo en México, sobre todo por representar que las minorías pueden alcanzar grandes lugares en el deporte de Estados Unidos. Pero su mayor error fue derrotar en dos ocasiones a la máxima gloria del boxeo mexicano Julio César Chávez, y autoproclamarse como el mejor. Tal fue el rencor de los aficionados, que más de uno festejó la derrota que De la Hoya sufrió ante el puertorriqueño Félix Tito Trinidad.
La pelea del próximo sábado 6 de mayo en Las Vegas podría representar un adiós frustrante o el preámbulo de una despedida gloriosa para quien fuera medallista olímpico en Barcelona 1992, "si pierdo tendré que colgar los guantes definitivamente, pero si gano, en septiembre haré mi última defensa, para retirarme como campeón".
Durante los últimos meses, De la Hoya ha abandonado el glamour para concentrarse en un recóndito lugar de Puerto Rico. Alejado de los reflectores y con la mente puesta únicamente en la pelea del próximo sábado. Ha pulido su mortífero puño y no dudará en usarlos el próximo sábado. A sus 33 años quiere demostrar que todavía tiene algo que dar sobre los encordados.
"Sé que será una pelea fuerte, pero estoy físicamente preparado para pelear hasta lo último. Voy a luchar para ganar y voy a hacer todo lo que sea necesario esa noche. Tengo que demostrar algo en esta pelea. Probarle al público que todavía tengo lo suficiente para ser campeón y lo voy demostrar el 6 de mayo. El entrenamiento en Puerto Rico ha sido de los mejores que he hecho en mi carrera. No los voy a decepcionar".
Pero Mayorga es el campeón y está seguro de que el título mundial “super-welter” no abandonará su cintura durante mucho tiempo. El centroamericano ha asegurado que a Oscar le espera una larga noche llena de golpes y sufrimiento. Además de que lo último que tiene es preocupación por el combate del fin de semana.
Tania Millán Fárias
